Walden Pond

Somos la memoria tejida por nuestros recuerdos. Entre ellos están los días inolvidables, las personas a las que amamos, los libros que leemos y los lugares que descubrimos.

Viajar nos ayuda a conocernos mejor y a dar respuesta a las preguntas acerca de por qué el mundo es como es. Mi suerte ha sido viajar alrededor del mundo porque, entre otras muchas razones, me ha permitido acercarme a los escenarios en los que vivieron los autores que admiro, descubrir dónde encontró su hogar la literatura e incluso visitar los cementerios en los que descansan algunos de nuestros escritores idealizados. Y aquí confieso que siempre llevo un lápiz conmigo para dejarlo sobre sus tumbas como un pequeño símbolo de gratitud.

Me gusta entrar en las casas que habitaron autores de otro tiempo, caminar por las mismas calles que ellos recorrieron y sentarme en los bares en los que alguna vez perdieron la consciencia y, puede que también, la conciencia.

Compartiré algunos de estos paseos con vosotros. Quién sabe si en el futuro nuestros caminos se cruzarán en algún viaje...